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![]() Botellita de Jerez |
Breve introducción a la serie
Los colores no son simplemente fenómenos de luz que, captados por la retina, se diferencian unos de otros de acuerdo a su longitud de onda.
Los colores, pudiendo llegar a adquirir vida propia, se graban en la psiquis de quien los percibe, asociándose a momentos, personas, emociones y sentimientos. A la vez que imprimen al escenario un contexto, se dejan imprimir por el contexto (al igual que aromas y sonidos) con una determinada carga emocional.
Nunca dos personas contemplarán el mismo color de la misma manera. Nunca la representación visual de la realidad logrará capturar todos los colores existentes, dado que constituyen una escala con una interna infinitud (que si al azul le añadimos diferentes cantidades de amarillo; que si al rojo le ponemos una pintita blanca… y luego otra… y luego otra), a pesar de que nuestros ojos humanos puedan percibir sólo una parte de este despliegue luminoso.
Me tomo, entonces, la libertad de estas reflexiones monocromáticas, doy gracias al cielo por no ser daltónica, y empiezo…
Bleu (01/06)
If you see a tree as blue, then make it blue.
Paul Gauguin

“El cielo es azul, el mar es azul”. Tú eres azul.
Te pregunté que por qué azul y me hablaste sobre un color degradado, lavado, un poco melancólico. Ligeramente triste, como el blues… que por aquella misma razón lleva ese nombre. ¿Lo sabías? Yo no.
Como tomar un esfero de azul a los 16 años y rayar en el cuaderno de literatura: “me quiero morir”. Casi tan difícil como escribir, 8 años después, un “te quiero” sobre un monito de origami. Porque no importa cuántas veces lo hayas repetido, cada vez la expresión será nueva, y siempre será difícil.

L’art c’est l’azur
(El arte es azul)
Victor Hugo
El mismo azul que llevó a Picasso, a comienzos del siglo XX, a limitar su paleta de colores a este tono, y a imprimirle a sus obras un sello trágico, sombrío y ligeramente decadente.
Azul que también amaron, entre muchos otros, Mark Chagall, Matisse, Rubén Darío y Miró.

Nunca dejes que te digan que se trata de un color frío. Yo he visto un apasionamiento azur, y también he visto su serenidad.
Recuerda que una llama azul calienta más que la misma llama roja.
El poder del azul es enorme (pregúntale a Kasparov sobre su enfrentamiento con Deep Blue), y quizá Kieślowski le intuyó esta fortaleza cuando inició su famosa trilogía con Bleu, donde una maravillosa Juliette Binoche aprende a sobreponerse a una tragedia… y a despedirse.

Color lleno de contradicciones que tanto ha servido para imaginar un infierno azul, dantesco y helado, como para distinguir la divinidad.
Los griegos creían que cuando llovía, era porque Zeus, el señor del cielo, lloraba, y sus lágrimas se vertían para dicha de los/as mortales (¿por qué llora un dios?).
La lluvia azul atraviesa el cielo azul y se transforma en ríos azules (inspirando a Strauss a componer el que sería su más famoso vals, El Danubio azul) que desembocan en un océano azul, profundo e infinito.
Así, se convierte por antonomasia en el color de los fluidos, del agua (aquella que en grandes volúmenes le da a nuestro hogar el calificativo de “planeta azul”) y del aire (citando lo que alguna vez le leí a Coelispex: “Ese cielo azul que todos vemos, no es cielo: es sólo azul“).

El par favorito de blue jeans que tengo, aquel que convenientemente aprieta por aquí y afloja por acá, aquel con un bordado tan mono en los bolsillos traseros, aquel que hace que tus padres exclamen: “¡no puedo creer que pagaras semejante suma por un simple par de pantalones!”, curiosamente nunca ha lucido mejor en mi cuerpo, que tirado en el piso de la habitación de él…
Y cómo olvidar, finalmente, a los Pitufos.
Imágenes:
artbywicks.com; es.easyart.com; flickr.com/photos; libar-libre.blogspot.com; www.addmorecolortoyourlife.com/gemstones/; www.allposters.es; www.luckybrandjeans.com; www.photoshop-designs.com; www.postershop-espana.com; www.surrealist.com; www.wikipedia.org.
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(Se han dado cuenta de que esta advertencia debería ser para los hijos: adolescent advisory, explicit content, hide from parents)
Bueno, ya hice mi advertencia así que empecemos con el post.
“Porque, en eso sí hay que darles crédito a las feministas que a las machistas por igual: las mujeres no nos hemos vuelto mal habladas, ¡porque sí! No señor, también es gracias a toda esta revolución socioeconómica que nos hemos vuelto tan agresivas. A esa corriente extremista del feminismo a la que se le ocurrió buscar la igualdad para obligarnos a conformarnos con esfuerzos de primera, trabajos de segunda, sueldos de tercera y una vida de quinta a punta de calo de costilla.”
Los caballeros las prefieren brutas
Muchas veces me han calificado de mal hablada, no sé por qué, si lo que digo, lo digo bien pronunciado y clarito. Las personas que no son mal habladas, en realidad sí lo son, pero de manera más sutil. Intercambian palabras, se cambian sílabas, suena parecido, parece diferente, pero es lo mismo.
Dicen miéeeeeeeeeeeeercoles aunque sea sábado
Hiiiiiiiiiijuesumadre aunque sea obvio que un hijo nazca de la mamá
Verch para que suene como si lo estuvieran diciendo en inglés y decir que son viajados
Puuuuuchaaaa que vendría ser el hijo de una puta a la que se le aflojó la chucha.
Chuuuuuuuuuuuuta hermano de pucha, y por lo tanto, hijo de la misma…madre
Eso sin hablar de la tercera generación de expresiones como por ejemplo:
Los hijos de Chuta y Pucha: puuuuchicas y chuuuuuticas.
Verta, esposa de Verch
hiiiiiiiiijole que vendría a ser un hijuesumadre que asiste a una corrida de toros
y por último, hijoletas porque su madre le pegó por irse sin su permiso.
Estas palabras “malas”, se intentaron juntar con otras “buenas” para compensar y llegar al equilibrio, pero como a todos nos enseñaron en la clase de mate + por – = –
La combinación queda aún más grosera: Careverga, comemierda, y la que más me intriga, entrechucha.
¿Qué es la entrechucha? Según yo, vendría siendo….la mitad del centro del medio de … la chucha, lo que está “entre” digamos.
Pero… ¿qué es lo que está “entre” y por qué se la quieren sacar a cada rato?
![]() Dejavu Transpersonal |
Botellita de Jerez dice:
(siempre quise poner el letrerito de “salí a comer”)
Infinito Coleccionable dice:
nunca he usado esos letreritos
Materia Invisible dice:
¿ni el “no disponible” cuando ves porno?
Infinito Coleccionable dice:
no
Materia Invisible dice:
¿estas chateando con alguien más?
Infinito Coleccionable dice:
no
Materia Invisible dice:
¿estas monosilábica?
Infinito Coleccionable dice:
estoy malgenia…
Infinito Coleccionable dice:
que cague, el Phantom ha hecho referencia al post del perro poeta
Materia Invisible dice:
jaja, sí, ¡hace rato!
Infinito Coleccionable dice:
no me había dado cuenta
Botellita de Jerez dice:
oye, ¡pero sí te dije!
Infinito Coleccionable dice:
no me acuerdo que me hayas dicho
Materia Invisible dice:
te ignora la Infinito, Botellita
Botellita de Jerez dice:
reina mala…
Materia Invisible dice:
desde la conversación, sobre el tipo del trole que posteaste, ya te ignoraba
Infinito Coleccionable dice:
¡cizañosa!
Botellita de Jerez dice:
NADIE me ignora
Infinito Coleccionable dice:
¡¡alterada!!
Botellita de Jerez dice:
¡¡monosilábica!!
Infinito Coleccionable dice:
al-te-ra-da, 4 sílabas
Infinito Coleccionable dice:
daaaahhhh
Materia Invisible dice:
¡duh!
Botellita de Jerez dice:
¡mo-no-si-lá-bi-ca es esdrújula!
Materia Invisible dice:
(ya empezó la reinita del formato MLA y el diccionario de la RAE)
Infinito Coleccionable dice:
sida es grave
Botellita de Jerez dice:
jajajajaja
Infinito Coleccionable dice:
y el cáncer también
Botellita de Jerez dice:
muda también
Materia Invisible dice:
bruja
Botellita de Jerez dice:
tonta
Materia Invisible dice:
boba
Infinito Coleccionable dice:
lerda
Infinito Coleccionable dice:
sonza
Botellita de Jerez dice:
mala
Botellita de Jerez dice:
torpe
Materia Invisible dice:
lela
Infinito Coleccionable dice:
idiota
Botellita de Jerez dice:
antipática no
Materia Invisible dice:
estúpida también es esdrújula
Botellita de Jerez dice:
ridícula también
Infinito Coleccionable dice:
la que dice esdrújula también es estúpida
Materia Invisible
Botellita de Jerez
eso sí dolió…, defiéndete Materia Invisible
Infinito Coleccionable dice:
y la que dice ridícula también
Materia Invisible dice:
¡¡yo no peleaba contigo!!
Botellita de Jerez dice:
¡¡bien hecho!!
Infinito Coleccionable dice:
¡¡yo tampoco contigo!!
Botellita de Jerez dice:
¡yo en cambio no les paro bola a ninguna de las dos!
Materia Invisible dice:
mejor corre a leer tu librito de MLA
Botellita de Jerez dice:
ya lo tengo leído
Infinito Coleccionable dice:
y eso es grave
![]() Blogger colado |
Por: Coelispex
Considero que no existe placer más engañoso que el de la atención de la gente: la exaltación de los sentidos, la manifestación ególatra, el narcisismo impelente… Si ahora escribo un texto relativamente extendido, es porque he querido colaborar, ceder un poco de mi espacio y mi magín, en una entrada más del entretenido blog de Deja Vú Transpersonal. Las muchachas me han pedido que escriba lo que quiera, que lo haga acorde a la temática del blog, y que me abstenga de sonar melancólico. Esto quiere decir, en un lenguaje que entendamos los hombres, todo lo contrario: que escriba algo que pueda llamar la atención, que trate de ser original hasta la medida en la que mi capacidad (limitada) para la escritura me lo permita, y que no olvide de dejar la estela histriónica que, en términos puramente subjetivos, se me ha atribuido tras la lectura de lo poco que tengo escrito y publicado (el lector comprenderá si es que es necesario que yo tenga que hacer hincapié en que no soy un completo ‘naive’: he consultado con más de un oráculo sobre si la empresa de colaborar en Deja Vú Transpersonal, no terminará siendo una de esos actos embarazosos que me traigan peor fama que la que llevo -que Ud. distinguido lector, probablemente espectará por primera vez-).
Probablemente ya era tiempo, de todos modos, que un hombre tuviera sus pocos párrafos de fama en un recinto femenino (y cuando digo femenino, lo digo por antonomasia). Si no me equivoco, hubo cierto espacio para otro “colado” varón en el cual se habló de las gracias y aventuras del juego del ’sudoku’, y tras leerlo, más allá de lo fortuito del juego (el autor prefiere armar un cubo Rubik), comprendí que fue la manera más sabia de dejar en posición aceptable la participación masculina. Pero yo soy un testarudo, y me tomaré la libertad de extenderme -puesto que probablemente, tras este post, me vea sometido al ostracismo ‘blogger’ más contundente- a rienda suelta. Y tamaña locura me he propuesto, al colocarme como abanderado de mi género en esta ocasión (no porque no pueda ser capaz de hacerlo -ya sabrán Uds. juzgar-, sino por el hecho de que con mi actuación, arrastro tanto a varones mucho más dignos y capaces que yo, como a todos aquellos especímenes que dan la verdadera fama que tenemos los hombres).
Empieza entonces, El “Penegírico” del Varón (léase con tono sarcástico):
Nos cuenta Sofocleto que desde tiempos inmemoriales (siempre es bueno empezar con una frase trillada), el humano macho ha luchado contra la naturaleza, el espacio y el tiempo, por una meta hercúlea: calor. Chita (i.e. el hombre promedio) mantuvo la batalla con excelentes resultados por milenios, favorecido por la creación de su creación magna: la herramienta. Con distintas herramientas, el hombre logró cazar animales, cada vez más grandes, y que le permitían crecer, junto con su cada vez más próspero hogar, en bonanza y armonía (para él). Poco comprendía Chita, que su paraíso estaba por terminar, cuando un evento apocalíptico azotó el planeta: la terrible era glacial. La temperatura comenzó a bajar drásticamente por doquier, y el cuerpo simiesco de Chita se vio enfrentado a una tremebunda prueba, la de conservar aquel trofeo de su ingenio y que había dado por ganado por tantas generaciones -el calor. Mediante un esfuerzo colosal y la ayuda de un poco de suerte, Chita volvió a superar su casi segura extinción gracias a la capacidad adquirida de controlar el fuego. El mundo no podía ser mejor para Chita entonces, y el hombre, por primera (y última) vez en la historia, fue el amo y el señor del planeta.
Pero una amenaza salió de la glaciación: la mujer, un animal mucho más sensible, fino y agudo, no se había estancado tampoco. En un principio, la mujer estaba sometida al garrote de Chita debido a su (conveniente) capacidad física de usar sus herramientas para cazar animales grandes y que dieran abasto a las necesidades del hogar. A cambio, la mujer tenía que quedarse en casa, atender de las necesidades de Chita y sentirse “realizada” por su labor en el reino maravilloso del mono-hombre. Pero con la glaciación, la mujer evolucionó (aún más). Comprendió (y este es un punto importantísimo en la historia filosófica), que si bien Chita manejó las circunstancias con respecto al calor, se había abierto un orificio, una distinción, una brecha entre calores. La mujer comprendió, llegó a la magnífica conclusión, de que hay una razón particular por la que el chimpancesco cuerpo de Chita se había dejado de preocupar por calor: porque lo tenía asegurado. Entonces comenzó lo que se conoce como la “Era de las Mujeres” (la edad de los hombres nunca existió: los dinosaurios eran más interesantes). La mujer utilizó su revelación para, de una vez por todas, dar un giro completo a los estamentos sociales y culturales, mediante el racionamiento de SU calor. Ahora, necesito recalcar este punto: Chita puede construir piedras afiladas, flechas, lanzas, garrotes, espadas, escudos, armaduras, explosivos, mosquetes, pistolas, metralletas, tanques, cañones, aviones, bombas, misiles, torpedos, y armas nucleares; pero más allá del control del fuego, no ha hecho avances significativos en la cuestión del calor. Si la mujer, de pronto, hace un raciocinio de su calor, Chita se ve desesperado, puesto que el fuego no basta para satisfacer las necesidades caloríficas del macho, a menos que este sea un piromaníaco masoquista (y eso no arregla las cosas. No comentaré del triste y patético día en el que Chita inventó la masturbación masculina).
Y la mujer lo hizo, y lo hizo en grande. En cuestión de poco tiempo, Chita y sus herramientas perdieron el control del universo, por su incapacidad de procurarse ese calor idílico que sólo parece provenir del místico y encantado cuerpo femenino. Todos nuestros avances intelectuales, desde la cuchara hasta la ecuación de Rarita-Schwinger, desde el calzoncillo, hasta el teorema de incompletitud de Gödel, no han servido aún para lograr dar la vuelta a este importantísimo revés en la historia (en la historia de los hombres, que es la única que se escribe en los libros. No porque las mujeres no puedan hacerla, pero es que ellas no se olvidan de las cosas, como nosotros). Chita pasó de andar desnudo por las praderas de África, rascando sus posaderas y lanzando ventosidades y alaridos en la más perfecta libertad y complicidad con la naturaleza, a convertirse en un personaje curioso, que vive y muere por aquel calor que nace necesitando. El mismo que tuvo que inventar la poesía, la pintura, el chocolate, las galletas, los gimnasios, los tacones, la tela, los aniversarios, los anillos, los Mini Austin y los perfumes, sólo para que aquella muchacha pudiera permitirle acceder al calor femenino. Y, ¡cantar de los cantares cuando eso sucede para Chita!
Esta triste y desgarradora historia nos deja con ciertos sinsabores: ¿Por qué, por ejemplo, es la mujer necesariamente un ser más fino, agudo y audaz? ¿Por qué Chita no es capaz de salirse de este hechizo? ¿Cuándo podrá el hombre inventar las tecno-geishas? ¿Es tu incapacidad de pasar de los 30 minutos en la cama, una señal de que no estamos yendo a ninguna parte en la batalla del calor? ¿Qué has hecho para sobrevivir a este fenómeno antropológico? Mientras el hombre se pregunta esto, el curso de la historia se sigue escribiendo, sin aparente cambio (viene a ser: los hombres seguimos equivocándonos y buscando convencer a las chicas que teníamos todo bajo control).
Así que, estimado lector varón: ahí tiene la respuesta a su exacerbado morbo por querer impresionar a las damas con su ropa de [inserte aquí su sub-cultura favorita], sus palabras rebuscadas de libros complicados, sus comentarios en blogs para dárselas de ‘smart-ass’, sus intentos desesperados de anotar un gol cuando hay una muchacha linda, su necesidad de hacer daño (esto es un espejismo) a las mujeres enamoradas, su incapacidad de transferir suficiente sangre para su pene y su cerebro simultáneamente y con ello las miradas a todo tipo de “traseros” femeninos, su costumbre de pitar como imbécil a las mujeres, el invento soez del silbido, su fijación con que alguna muchacha decida tomar el lugar de su madre, su necesidad “cucarachesca” de mostrarse en fotos con varias chicas, su adicción a la pornografía, y su hábito (oculto por supuesto) de leer a Deja Vú Transpersonal, con la intención de tener alguna pista de cómo, y de una vez por todas, vencer en la eterna batalla del calor, si es que sus tres integrantes tuvieran la piedad suficiente.
(Pero no pasará: en la práctica, sabemos que es simplemente el gusto de leer la frescura de Botellita de Jerez, la agudeza de Infinito Coleccionable, y la irreverencia de Materia Invisible, semana a semana -y esperar que, como al autor (un Chita sofisticado), le den comisión por hablar bien de ellas.)
![]() Botellita de Jerez |
When I’m feeling sad
I simply remember my favorite things
And then I don’t feel so bad.
My favorite things
The sound of music

Me hallo pensando en encuentros y desencuentros, lejanos y próximos.
Para un ojo entrenado, una de las partes del cuerpo que más información transmite sobre una persona son sus manos: cómo es, qué hace, cómo se expresa, qué le gusta.
Para mí (y estoy plenamente conciente de lo poco objetiva que resulta mi afirmación), las manos femeninas y masculinas poseen características determinadas para ser consideradas agradables, hablando en términos puramente estéticos.

Las manos femeninas que me gustan son bien cuidadas y suaves, delgadas, de dedos finos y largos. Las uñas no demasiado cortas ni demasiado largas, bien pulidas y pintadas con colores naturales brillantes, o por el contrario, fuertes y llamativos, de acuerdo a la ocasión. (¡¿Qué?!, la frívolidad también es mi prerrogativa.)

Infinito Coleccionable (a.k.a. “la reina”) es la única mujer que conozco que puede enamorarse a través de un par de manos masculinas atractivas. Intentamos definir cómo eran esas manos de hombre tan agradables y descubrimos algunas cosas interesantes (atentos los interesados).
Las manos masculinas que nos atraen son fuertes y tonificadas, en las que se marcan claramente los músculos con cada movimiento y sobresale el relieve de los nudillos (de esos que pueden morderse ligeramente ante situaciones de ansiedad o excitación), y donde se puede seguir el curso de las venas. Nos gustan unas manos grandes, de palmas anchas, en las que parezcan desaparecer los objetos que toman entre ellas, nuestras manos femeninas incluidas… La textura de esas manos trabajadoras debe ser ligeramente tosca, rugosa, para contrastar con la de nuestra piel al recibirlas. (Nota curiosa: describiéndolas nos vinimos un par de veces. No se escandalice, esas cosas pasan.)
Llegamos a la conclusión de que si alguna vez nos encontramos a aquellas manos precisas (y el hombre que venga anexado coopera), “ellas” también tendrán el enorme gusto de estrecharlas (Lolita y Sexbomb, nuestras chichis).

“El mundo sigue allí cuando cierras los ojos” (estoy absolutamente segura de que saqué esto de alguna película pero no pude encontrar la referencia), pero no sirve de nada, porque tú no participas de él y no aporta en nada a tu propio universo.
Siempre he pensado que hay gente que hasta ayer no conocías, que aún no entraba en tu vida, que simplemente no existía. Pero hoy la conoces, está en tu vida y simplemente existe. Mañana… sabrá Dios.
Eso me hace reflexionar: ¿cuánta gente tendré aún por conocer?, ¿cómo influirán en mi vida?, mientras yo hago buen uso de mis –en su momento terriblemente aburridas y frustrantes– clases de mecanografía y tecleo rápidamente este post, ¿dónde estará esa persona que voy a conocer mañana?, ¿qué está haciendo?
Hay encuentros dulces que son para no ser, y se transforman eventualmente en desencuentros.
Hay encuentros dulces que son para ser, y punto.
¿Cómo reconocer cuál es cuál?
Aún no he podido responder esta pregunta, pero me figuro que se trata de ensayo y error.

Y precisamente sobre estos temas estábamos hablando con la reina, sobre un par de manos (que vienen en combo con un hombre que también tiene lo suyo) que se le viven escapando. Se encuentra con esas manos tan igualitas a las anteriormente descritas (y con el chico que las porta) en tantos lugares, pero nunca ha podido aproximarse y saber de su vida. Infinito comienza a angustiarse pensando que él podría no existir.
En eso recordé… y le conté una historia.
Se me hacía ilusión postear alguna vez un fragmento de conversación por MSN, y ¡hela aquí! (sonrisa triunfal).

Infinito Coleccionable (se la ve calladita, pero no se deje engañar, sólo está siendo buena interlocutora ante mi inspirado monólogo) en azul.
Una servidora suya (jajajaja, ¡en sus sueños!) en verde:
así hay manes que una se encuentra en las noches quiteñas
te cuento
en el verano entre que salía del colegio y entraba a la universidad, había un man con el que nos encontrábamos en toda fiesta, todo pregón, toda reunión amena
era medio lindo
ajá
y después de vernos mil veces empezamos a chequearnos más y más
y nos veíamos pero descaradamente cada vez que nos encontrábamos
y hacía el amague de acercarse, pero nunca nos atrevimos a hablarnos
un día yo estaba en la Ecovía y él se sube
me vio y se sentó detrás mío, al lado de la ventana
hijue
y yo fingía demencia pero ¡¡paría!!, hecha la que miraba ausentemente hacia la calle
y empiezo a sentir que me empiezan a topar el hombro con un dedito
o sea, no el típico: “oye, oye”
sino así como al descuido, como un error de cálculo de cuando pones tu mano en el pasamanos y tocas a alguien sin querer
y quitaba
y volvía a “equivocarse”
hasta que terminó recorriéndome el hombro entero y parte del brazo, suavecito…
nunca le vi las manos ¡pero se sentían tan bien!
yo hecha la que ni me enteraba de nada
pero fue tan bacán…
llegamos a mi parada y tuve que bajarme
y me quedé ahí viéndole, antes de que se mueva el bus
no me jodas
nos sostuvimos la mirada hasta que la Ecovía se fue con él adentro
nunca más le volví a ver
q loco
locote…

Control de lectura:
- Complete el título -> Advertencia: éste es un post de esos…
(Si usted es Guambra Cosmero, sáltese esta pregunta.) - Regálese un momento de introspección y nostalgia y cuéntele brevemente a su Botellita favorita alguno de esos (des)encuentros dulces que recuerde.
- Observe con cuidado sus manos (anverso y dorso), por un minuto como mínimo, y describa una de sus características más especiales.
- Escoja una de las siguientes respuestas a la pregunta: ¿qué carajos hacen las piezas del Tetris en este post?
a) Botellita de Jerez se tostó. No sería la primera vez y seguramente tampoco la última.
b) Se trata de una alegoría sobre las personas y sus interacciones. Las personas son diferentes como las piezas de Tetris, algunas encajan y otras no, esto hace que se produzcan encuentros y desencuentros. ¡Botellita de Jerez es lo máximo y con esta bella e ingeniosa metáfora se pasó!, ¡como siempre!
c) No sabe / no contesta.
d) Otra.

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Señores dueños de Otto
Presente.-
Si su perro tiene estas cualidades, NO LE BUSQUE NOVIA. La novia lo único que hará, será ponerse celosa cuando Otto escriba poemas, y querrá que se los dedique todos a ella, extinguiendo así la creatividad de su perro.
NO LE BUSQUE NOVIA. Deje que busque “amigas” esporádicas, así tendrá muchas musas inspiradoras, varios despechos, uno que otro hijo perdido…Situaciones, todas favorecedoras, para la inspiración de un artista como él.
NO LE BUSQUE NOVIA. Mejor aprovéchese de él, por algo son sus amos. Comience por llevarlo a Sábado Gigante, Don Francisco lo llevará al estrellato. Luego llame a Guinnes y marque un record en la categoría “Poema más largo escrito por un perro”, o en su defecto “Poema más corto escrito por un perro”. Si tiene suerte, podrá aparecer en “Aunque usted no lo crea de Ripley’s” como el primer perro que no consiguió novia, pero sí una gran fortuna para sus amos.








