Nombre científico: Burocratus perezosus.

Nombre Común: El cabrón de la ventanilla.

Hábitat: Cualquier entidad pública.

Alimentación: Su dieta alimenticia consiste básicamente en mote, chochos con tostado y las papas de la María.

Hábitos: Escuchar radio, de preferencia La Joya, Alfa Super Stereo, o el partido de fútbol del día; coquetear con Nancycita, la secretaria del departamento; comentar con los compañeros lo bueno que estuvo “El Cholito” anoche.

Pelaje: Terno café con camisa color caqui.

Desarrollo: El camino que debe seguir el funcionario público para alcanzar el éxito empieza desde abajo: ventanilla 1. En esta etapa su progreso es lento, su lenguaje tiende de monosilábico a nulo, desarrolla una mirada desdeñosa y sus expresiones faciales son limitadas. Se cree, aunque no esta comprobado, que este comportamiento es causado por las horas de enclaustramiento en un cubículo minúsculo, por comunicarse con la gente a través de una ventanita enrejada, y la escasa recepción de rayos UV.

Su mayor aspiración es llegar a ser supervisor de ventanillas y tener un sello con su nombre. Le complace ver al ciudadano hacer filas de varias horas para realizar el trámite, procura que siempre falte algún certificado, o que éste incompleto, o no vigente y siente un placer indescriptible cada vez que dice que tal papel sellado, notariado y fotocopiado, no era necesario. Le molesta que vengan a importunarle mientras se encuentra en el chisme con otro funcionario o leyendo el horóscopo. Le cuesta trabajo mirar a la cara cuando habla. Esta en contra de la modernización, y la única razón por la que cambiaría su máquina de escribir sería por que ésta no incluye el solitario “spider”.

Fue visto por última vez el día en que la autora, con la copia de la denuncia, pasaporte, y censo previamente notariadas, un abogado patrocinador, récord policial (requisito únicamente para extranjeros colombianos), copia de cédulas de sus padres, trataba de conseguir el papel que certifica que no falsificó su visa de residente, el mismo que fue solicitado por migración para hacer entrega del certificado de permanecía legal, el cual fue notificado al momento de sacar el duplicado del censo con la denuncia debidamente firmada y sellada en la comisaría primera, que demuestra que tanto la cédula como el resto de los documentos fueron robados, durante su almuerzo, por un ladrón tanto o mas desalmado que el funcionario en referencia.

Escrito el 29 Oct 2007 09:22 pm |

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7 comentarios:

Atrapasueños dijo:


y mientres no le hagas llegar “para las colitas” no le has de volver a ver mas


Di dijo:


En lo personal y poca experiencia en entidades públicas, solo puedo decir que Apestan!!! es terrible el tiempo que te hacen perder solo por que NO les da la gana de hacer bien, rápido y eficientemente su trabajo!!!


Phantom dijo:


Por eso es bueno tener palancas y/o conocidos en el inframundo de los tramitadores, en esos casos uno solo trata con una solo persona que te atiende bien y hace rápidamente los trámites requeridos. ¿Qué es más caro? ¡Clarofs! ¿qué es deshonesto, ilegal, corrupto o inmoral? , pues sí ¿y?

Creo que es mejor dar de comer al tramitador “freelance” que lograr una sonrisa de satisfacción más en un funcionario público de baja calaña.

Phantom “el PIMP de los trámites públicos” Delacroix


j_major dijo:


descripción exacta y lo que te hicieron: terrible!

mi trabajo me obliga a lidiar con mucha frecuencia con los entes públicos. por cada funcionario eficiente o menos-lento, hay 20 de los Burocratus perezosus.

La sub-especie que más me resulta insoportable es la burócrata dorada (ahora denominada pelucona) que tiene escritorio comprado hace 6 meses con una partida presupuestaria mayor a la dedicada a investigación y desarrollo en el respectivo ente público, casi no trabaja, sale a comer a media mañana y se la pasa en el teléfono toooodo el día. claro, inténte incomodar su hábitat endémico y la susodicha pondrá cara de asco y no le atiende para nada!


GC dijo:


Un caso aparte son los funcionarios del registro civil de Quito (Iñaquito). Si bien es cierto se ajustan al perfil, el otro día me pase un muy buen rato oyendo como uno de ellos hacía mas amena la espera burlándose de los apellidos del tipo “Agualongo” o haciéndole chiste a una índigena analfabestia que no podía poner bien la huella digital.

Hasta me hizo pensar que ese trabajo podía ser chévere.


Infinito coleccionable dijo:


Desayunan bolón además y hasta logran pegarse una siestita después del almuerzo los desgraciados. Cuando hay fútbol, vienen mal envueltos en las camisetas de sus equipos favoritos y sin importar la fila, desaparecen misteriosamente el rato del partido.

Me acordé de Hermes Conrad el burócrata Nº37 en futurama….qué buen capítulo es ese!!!


srta.P dijo:


increible.. me toco estar en quito haciendo tramites.. el “funcionario publico” de alla tiene particulares estratagemas para enmierdar al ser humano comun al punto que existe esta especie de oficio de “tramitador” :o !!! eso ya lo encontré insolito y francamente hilarante