Blogger colado |
Por: Coelispex
Considero que no existe placer más engañoso que el de la atención de la gente: la exaltación de los sentidos, la manifestación ególatra, el narcisismo impelente… Si ahora escribo un texto relativamente extendido, es porque he querido colaborar, ceder un poco de mi espacio y mi magín, en una entrada más del entretenido blog de Deja Vú Transpersonal. Las muchachas me han pedido que escriba lo que quiera, que lo haga acorde a la temática del blog, y que me abstenga de sonar melancólico. Esto quiere decir, en un lenguaje que entendamos los hombres, todo lo contrario: que escriba algo que pueda llamar la atención, que trate de ser original hasta la medida en la que mi capacidad (limitada) para la escritura me lo permita, y que no olvide de dejar la estela histriónica que, en términos puramente subjetivos, se me ha atribuido tras la lectura de lo poco que tengo escrito y publicado (el lector comprenderá si es que es necesario que yo tenga que hacer hincapié en que no soy un completo ‘naive’: he consultado con más de un oráculo sobre si la empresa de colaborar en Deja Vú Transpersonal, no terminará siendo una de esos actos embarazosos que me traigan peor fama que la que llevo -que Ud. distinguido lector, probablemente espectará por primera vez-).
Probablemente ya era tiempo, de todos modos, que un hombre tuviera sus pocos párrafos de fama en un recinto femenino (y cuando digo femenino, lo digo por antonomasia). Si no me equivoco, hubo cierto espacio para otro “colado” varón en el cual se habló de las gracias y aventuras del juego del ’sudoku’, y tras leerlo, más allá de lo fortuito del juego (el autor prefiere armar un cubo Rubik), comprendí que fue la manera más sabia de dejar en posición aceptable la participación masculina. Pero yo soy un testarudo, y me tomaré la libertad de extenderme -puesto que probablemente, tras este post, me vea sometido al ostracismo ‘blogger’ más contundente- a rienda suelta. Y tamaña locura me he propuesto, al colocarme como abanderado de mi género en esta ocasión (no porque no pueda ser capaz de hacerlo -ya sabrán Uds. juzgar-, sino por el hecho de que con mi actuación, arrastro tanto a varones mucho más dignos y capaces que yo, como a todos aquellos especímenes que dan la verdadera fama que tenemos los hombres).
Empieza entonces, El “Penegírico” del Varón (léase con tono sarcástico):
Nos cuenta Sofocleto que desde tiempos inmemoriales (siempre es bueno empezar con una frase trillada), el humano macho ha luchado contra la naturaleza, el espacio y el tiempo, por una meta hercúlea: calor. Chita (i.e. el hombre promedio) mantuvo la batalla con excelentes resultados por milenios, favorecido por la creación de su creación magna: la herramienta. Con distintas herramientas, el hombre logró cazar animales, cada vez más grandes, y que le permitían crecer, junto con su cada vez más próspero hogar, en bonanza y armonía (para él). Poco comprendía Chita, que su paraíso estaba por terminar, cuando un evento apocalíptico azotó el planeta: la terrible era glacial. La temperatura comenzó a bajar drásticamente por doquier, y el cuerpo simiesco de Chita se vio enfrentado a una tremebunda prueba, la de conservar aquel trofeo de su ingenio y que había dado por ganado por tantas generaciones -el calor. Mediante un esfuerzo colosal y la ayuda de un poco de suerte, Chita volvió a superar su casi segura extinción gracias a la capacidad adquirida de controlar el fuego. El mundo no podía ser mejor para Chita entonces, y el hombre, por primera (y última) vez en la historia, fue el amo y el señor del planeta.
Pero una amenaza salió de la glaciación: la mujer, un animal mucho más sensible, fino y agudo, no se había estancado tampoco. En un principio, la mujer estaba sometida al garrote de Chita debido a su (conveniente) capacidad física de usar sus herramientas para cazar animales grandes y que dieran abasto a las necesidades del hogar. A cambio, la mujer tenía que quedarse en casa, atender de las necesidades de Chita y sentirse “realizada” por su labor en el reino maravilloso del mono-hombre. Pero con la glaciación, la mujer evolucionó (aún más). Comprendió (y este es un punto importantísimo en la historia filosófica), que si bien Chita manejó las circunstancias con respecto al calor, se había abierto un orificio, una distinción, una brecha entre calores. La mujer comprendió, llegó a la magnífica conclusión, de que hay una razón particular por la que el chimpancesco cuerpo de Chita se había dejado de preocupar por calor: porque lo tenía asegurado. Entonces comenzó lo que se conoce como la “Era de las Mujeres” (la edad de los hombres nunca existió: los dinosaurios eran más interesantes). La mujer utilizó su revelación para, de una vez por todas, dar un giro completo a los estamentos sociales y culturales, mediante el racionamiento de SU calor. Ahora, necesito recalcar este punto: Chita puede construir piedras afiladas, flechas, lanzas, garrotes, espadas, escudos, armaduras, explosivos, mosquetes, pistolas, metralletas, tanques, cañones, aviones, bombas, misiles, torpedos, y armas nucleares; pero más allá del control del fuego, no ha hecho avances significativos en la cuestión del calor. Si la mujer, de pronto, hace un raciocinio de su calor, Chita se ve desesperado, puesto que el fuego no basta para satisfacer las necesidades caloríficas del macho, a menos que este sea un piromaníaco masoquista (y eso no arregla las cosas. No comentaré del triste y patético día en el que Chita inventó la masturbación masculina).
Y la mujer lo hizo, y lo hizo en grande. En cuestión de poco tiempo, Chita y sus herramientas perdieron el control del universo, por su incapacidad de procurarse ese calor idílico que sólo parece provenir del místico y encantado cuerpo femenino. Todos nuestros avances intelectuales, desde la cuchara hasta la ecuación de Rarita-Schwinger, desde el calzoncillo, hasta el teorema de incompletitud de Gödel, no han servido aún para lograr dar la vuelta a este importantísimo revés en la historia (en la historia de los hombres, que es la única que se escribe en los libros. No porque las mujeres no puedan hacerla, pero es que ellas no se olvidan de las cosas, como nosotros). Chita pasó de andar desnudo por las praderas de África, rascando sus posaderas y lanzando ventosidades y alaridos en la más perfecta libertad y complicidad con la naturaleza, a convertirse en un personaje curioso, que vive y muere por aquel calor que nace necesitando. El mismo que tuvo que inventar la poesía, la pintura, el chocolate, las galletas, los gimnasios, los tacones, la tela, los aniversarios, los anillos, los Mini Austin y los perfumes, sólo para que aquella muchacha pudiera permitirle acceder al calor femenino. Y, ¡cantar de los cantares cuando eso sucede para Chita!
Esta triste y desgarradora historia nos deja con ciertos sinsabores: ¿Por qué, por ejemplo, es la mujer necesariamente un ser más fino, agudo y audaz? ¿Por qué Chita no es capaz de salirse de este hechizo? ¿Cuándo podrá el hombre inventar las tecno-geishas? ¿Es tu incapacidad de pasar de los 30 minutos en la cama, una señal de que no estamos yendo a ninguna parte en la batalla del calor? ¿Qué has hecho para sobrevivir a este fenómeno antropológico? Mientras el hombre se pregunta esto, el curso de la historia se sigue escribiendo, sin aparente cambio (viene a ser: los hombres seguimos equivocándonos y buscando convencer a las chicas que teníamos todo bajo control).
Así que, estimado lector varón: ahí tiene la respuesta a su exacerbado morbo por querer impresionar a las damas con su ropa de [inserte aquí su sub-cultura favorita], sus palabras rebuscadas de libros complicados, sus comentarios en blogs para dárselas de ‘smart-ass’, sus intentos desesperados de anotar un gol cuando hay una muchacha linda, su necesidad de hacer daño (esto es un espejismo) a las mujeres enamoradas, su incapacidad de transferir suficiente sangre para su pene y su cerebro simultáneamente y con ello las miradas a todo tipo de “traseros” femeninos, su costumbre de pitar como imbécil a las mujeres, el invento soez del silbido, su fijación con que alguna muchacha decida tomar el lugar de su madre, su necesidad “cucarachesca” de mostrarse en fotos con varias chicas, su adicción a la pornografía, y su hábito (oculto por supuesto) de leer a Deja Vú Transpersonal, con la intención de tener alguna pista de cómo, y de una vez por todas, vencer en la eterna batalla del calor, si es que sus tres integrantes tuvieran la piedad suficiente.
(Pero no pasará: en la práctica, sabemos que es simplemente el gusto de leer la frescura de Botellita de Jerez, la agudeza de Infinito Coleccionable, y la irreverencia de Materia Invisible, semana a semana -y esperar que, como al autor (un Chita sofisticado), le den comisión por hablar bien de ellas.)
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25 comentarios:
May 1st, 2007 at 10:42 am
Too long (para leerlo en un día del trabajo, peor aún), volveré con más tiempo disponible (o sea cuando esté camellando y con montón de cosas pendientes por hacer, hehehe).
May 1st, 2007 at 12:36 pm
El buen Sofocleto, a los tiempos, aunque para que se complemente la idea tendríamos que hacer incapie en quien es Chita exactamente y también hacer una referencia al experimento de la piel.
En fin, simplemente no hay tecno geishas porque no queremos, sin la búsqueda de calor, los pocos avances hechos por los hombres se vendrían a menos, la competitivad decaería y las mujeres nos hecharían del planeta por aburridos e inservibles. Sería el planeta de las amazonas.
ps= Aunque la muerte por snusnu no suena tan mal. ja!
May 1st, 2007 at 12:54 pm
¡Jajajajajaja! Comiquísimo, si me preguntan a mí.
En lugar de “cucarachesca” no pude evitar leer “cucharesca”. ¿Será que la temática del post me puso a pensar en las mejores formas de intercambio calórico posibles?
“Para incrementar la transferencia de calor se debe aumentar la superficie de contacto”; “la humedad es mejor conductora de calor”; etc… Vaya, mi profesor de Balance de materia y energía debería estar orgulloso.
(Coelispex querido, tu jugoso chequecito por concepto de “alabanzas y/o calentadas de oreja” está listo en nuestras oficinas. Pasa a retirarlo cuando quieras. No olvides traer tus herramientas de Chita sofisticado, ¿quieres? Digo, para ir pensando en “alianzas estratégicas” y otros detallitos
)
May 1st, 2007 at 1:12 pm
SNUSNU, ese capítulo de FUTURAMA fué genial, que hombre no quisiera morir por snusnu.
un par de tetas jalan mas que mil carretas !!!
May 1st, 2007 at 11:33 pm
el panegírico se parece más al capítulo en que Fry se consigue una fembot con la imagen de Lucy Liu y, para convencerle de que la deje, le pasan una historia parecida en un vídeo patrocinado por el papa espacial.
May 3rd, 2007 at 8:52 am
> se puede decir que es el post más sabio que se ha escrito en deja vu
¡Hey!
El post le quedó alhajito y todo a Coelispex, pero por acá ya ha corrido harta sabiduría.
Jeje.
May 3rd, 2007 at 9:16 am
“God gave men both a penis and a brain, but unfortunately not enough blood supply to run both at the same time.” Robin Williams.
Increíble que el mismo tipo que actuó en ese bodrio llamado “Patch Adams” haya dicho eso.
May 4th, 2007 at 11:34 am
felicidades chicas, soy un lector frecuente de su blog, es uno de los mejores blogs feministas que he leído, me hacen reir mucho, pero este es el mejor post de su blog… lástima que lo escribió un hombre.
Larga vida a las chitas!!!
May 4th, 2007 at 11:46 am
Okey… primera y última vez que se invita a Coelispex como blogger colado. ¡Eso de andar robando cámara no es nada bonito!
Bienvenido, Pinoklin.
May 4th, 2007 at 12:49 pm
>(Coelispex querido, tu jugoso chequecito por concepto de “alabanzas y/o calentadas de oreja” está listo en nuestras oficinas. Pasa a retirarlo cuando quieras. No olvides traer tus herramientas de Chita sofisticado, ¿quieres? Digo, para ir pensando en “alianzas estratégicas” y otros detallitos )
Sabes, hace unos días ideé una manera para dispersar a las hormigas sin necesidad de irlas matando. Consiste en cierta manera de ir colocando granos de azúcar y despistar a la (al contrario de lo que se cree, muy ingenua) fila de artrópodos. Las hormigas reaccionaron de maravilla y lo tomé como un triunfo más de la herramienta de Chita. Luego, no pude evitar hacer analogías…
En todo caso, estaré feliz de intercambiar soluciones para problemas de aparatos eléctricos y mantenimiento de sistemas operativos, por propuestas a convenir…
(¿Se valen soluciones en cuanto a la transferencia de calor por convección…? es decir, uno toma una colcha y…)
May 4th, 2007 at 2:20 pm
“¡Hey!
El post le quedó alhajito y todo a Coelispex, pero por acá ya ha corrido harta sabiduría.”
PICADA!
May 6th, 2007 at 9:24 am
Me recuerda un post de So (o la otra chica que compartía el blog… no recuedo bien)… en fin siempre prefiero mirar pompis/chichis que a los que los/las alagan con silbidos etc etc.
Respecto de que la humedad es mejor conductora del calor … eso es absolutamente falso.
Slds
May 7th, 2007 at 2:26 pm
No es la mejor conductora. Su efecto es derivativo: la humedad no permite que el cuerpo pueda refrescarse (¿sudar?) de la mejor manera, la sangre se calienta y el cuerpo aumenta su temperatura. Sin embargo, a nivel táctil y en términos de fricción…
May 7th, 2007 at 7:34 pm
>>Sin embargo, a nivel táctil y en términos de fricción…
esta se reduce, debido a la lubricación sudoripara. Aunque el incremento de temperatura localizada en principio y luego por radiacion podría entenderse si se consideran las areas de alta densidad nerviosa y su efecto joule psico-fisiologico, en este caso el sudor podría incrementar la emisividad corporal y ni que hablar de la radiación del cuerpo negro.
El incremento de la cabeza de descarga de la bomba en terminos de combustión y por supuesto la resonancia de vibraciones tambien puede influir… dicen que el alma vibra (pa variar me salio lo cursi).
Slds
May 8th, 2007 at 4:06 am
¬¬ por la introducción tan egocéntrica me esperaba un buen texto…intenta ser gracioso pero pierde ritmo…muy cursi para mi gusto.
May 8th, 2007 at 11:48 am
CD: Dios, me he matado más de risa con tu comentario que con el texto de Sofocleto XD
Castel: Estoy totalmente de acuerdo. El final es sumamente forzado y abrupto (hasta trivial). Lo que pasa es que las muchachas del blog me colocaron un dispositivo que inyectaba una dosis de cianuro en cuanto un contador Geiger detectara el decaimiento de un átomo de Uranio. (Cf. Schrödinger). Es uno de esos ‘timed tests’ para ver si alguna de ellas decide salir conmigo (¡Y no es facil!,¡ te dan un puntaje y todo!)
May 8th, 2007 at 7:13 pm
> para ver si alguna de ellas decide salir conmigo
Cómo da gusto ver que todavía queda inocencia e ingenuidad en este pinche mundo corrompido.
May 8th, 2007 at 8:58 pm
Colepex: si deciden o no salir contigo es es irrelevante, si deciden entrar contigo eso sería trascendental (osea tras de los dientes?).
Slds
May 8th, 2007 at 10:09 pm
La subliminalidad en la crítica finalmente revela lo que nadie sabía y temía preguntar acerca de cómo hacer para que la graciosidad de un texto no pierda ritmo: ¡Más puntos suspensivos!
May 9th, 2007 at 12:41 pm
Coelispex:
¿Cuantos puntos tenías acumulados? Según recuerdo el puntaje era negativo ¿-30 puntos?
(Llamamrme irreverente te resto unos cuantos)
May 9th, 2007 at 3:54 pm
Hoy descubri su mundo del dejavutranspersonal.com… me encanto me han dado material de lectura, cual dotación anual de comida chatarra, me encantaron sus escritos son encantadoramente femeninos, e irreverentemente acertados
racionalmente desafiantes, justo encontre esta página escuchando L7, y tienen mucho en comun….
tambien me gusta emir kustorika, buena he…
sigan dandole pedal a esta situacion les estare cachando desde el cyber mas cercano
May 9th, 2007 at 10:41 pm
Parece que ahora la lucha no va a ser sólo por el calor. Chicos, ahora la lucha es por el puntaje también!!!!
Arafael: Welcome!
May 10th, 2007 at 1:11 am
A las tres Marías:
Ya. Bacán. Uno tiene que pagar derecho de piso. Esta, la paga el caballero.
¡Salud!

